Panel 2: Campo Profesional por Egresados

 

Por Carolina Mazzetti

 

Ejes/preguntas:

1. Respecto a la formación recibida ¿considera que posibilitó su inserción laboral?

2. ¿Piensa que la carrera le brindó los conocimientos y saberes necesarios para desarrollarse laboral y profesionalmente?

3. ¿En qué aspectos entiende que la formación fue insuficiente o deficitaria?

 

  • Comunicación en el Estado

María Sol Rodríguez Maiztegui. Es Licenciada en Comunicación Social. Actualmente forma parte del equipo de prensa y comunicación del Ministerio de Finanzas de Córdoba. Dirigió durante cuatro años el Espacio Illia, espacio socio cultural y recreativo para adultos mayores de la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Previamente, formó el área de prensa y comunicación de la Caja. Es periodista free lance del diario Hoy Día Córdoba en temáticas vinculadas a la vejez. 

“Cuando decidí trabajar en el Estado fue bastante difícil desde lo personal porque había toda una noción construida sobre el rol del `prensero´, bastante deteriorada. Me costó muchísimo entender y encontrar mi rol en el Estado para trabajar desde ese lugar. Lo interesante fue que mi experiencia anterior había estado vinculada al trabajo en los medios, había hecho mucha producción periodística, entonces de repente me encontré en la vereda de enfrente. Por lo cual, ahora mis anteriores colegas eran los que me solicitaban el acceso a la información. Cuando ingreso a Estado me encuentro con un montón de compañeros que estaban haciendo lo mismo e incluso hasta desde un lugar escondido u oculto. Sin embargo creo que el construir el rol también tiene que ver con una impronta personal y darse cuenta que el rol del `prensero´ no está disociado del rol de periodista. En relación a si la formación recibida posibilitó mi inserción laboral, por supuesto que sí pero está revestida de mucha subjetividad. La palabra que atravesó mi experiencia como estudiante en la Facultad fue la incertidumbre. No podíamos definirnos, por lo menos los que habíamos optado por la orientación en comunicación institucional, ¿Qué soy? me preguntaba ¿Periodista gráfica? ¿Periodista audiovisual? La segmentación de la especialidad no lo habilitaba para poder nombrarlo. ¿Qué es ser comunicador institucional en el tejido de la complejidad de las instituciones? Incluso ¿Qué es ser comunicador institucional en la complejidad del Estado? Por ello, creo que es vital que quienes transitamos la carrera en comunicación podamos abrazar la palabra incertidumbre porque en definitiva esa versatilidad, que en el momento de cursar la carrera no nos permite definirnos, es la potencialidad que después encontramos en los espacios de trabajo; porque yo me descubrí como una gran constructora de espacios colectivos de encuentro. Aun cuando ese espacio estuviera atravesado por mi propia historia, ideologías y experiencias laborales previas. Ante la pregunta sobre si la carrera me brindó conocimientos y saberes, creo que el tocar de oído varios temas, nos ofrece la habilidad de poder profundizar después, conectando y articulando las temáticas para lograr luego determinados objetivos. Creo que es importante posicionarnos en un paradigma desde el cual, no sólo mirar la comunicación, sino el espacio de comunicación entre las personas en cualquier ámbito de trabajo y que tiene que ver con pensar en cómo me voy a querer vincular con los demás. Porque nos decimos comunicadores, y tenemos que ser conscientes que siempre estamos comunicando en función de nuestra propia historia, subjetividad y deseos, y si somos conscientes de ello vamos a poder ser más transparentes en el encuentro y propiciar un dialogo verdadero”.

 

  • Comunicación en empresas

Natalia Rubio. Es Licenciada en Comunicación Social. Diplomada en Marketing y Community Management por la Universidad Siglo 21. Desde hace 4 años es la responsable de Comunicación Institucional del Sanatorio del Salvador. Además ha formado parte del equipo de Comunicación de la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Ha brindado asesoramiento en Comunicación Corporativa, Prensa y Relaciones Públicas a Hospital Privado, Sancor Seguros, Grupo Vespasiani, Círculo Odontológico de Córdoba y Cáritas Arquidiocesana de Córdoba.

“Siempre supe que quería hacer la orientación en comunicación institucional pero a decir verdad en esas épocas, a principios del 2000, no se sabía mucho que era eso. Desde el primer año esperé ansiosa cursar las materias de la especialidad. Cuarto y quinto año fueron maravillosos para mí pero me quedó sabor a poco. Paralelamente me nutrí de herramientas que fui buscando en otros espacios de formación y los complementé con los contenidos de la carrera. Mientras cursaba siempre trabajé en distintas organizaciones, y en esos momentos era utópico pensar que se pudiera aplicar lo que veíamos en la facultad porque las empresas y organizaciones poco sabían qué podía hacer un comunicador. Hoy la situación ha cambiado mucho, el campo de trabajo es muy distinto al 2005, donde nosotros presentábamos lo que hacía un comunicador y lo armábamos según la personalidad y la formación profesional. En la actualidad la competencia en los puestos de trabajo es alta. Hoy se busca un profesional que sepa de manejo de redes y de administración de contenidos web; que sepa hacer guiones institucionales; que sepa de medios y gestión de prensa; que sepa organizar eventos; que sepa posicionar una marca, etc. Por eso al repensar el plan de estudios es fundamental reflexionar en torno al perfil de egresado que se busca. Ya que en esos primeros momentos la carrera no nos brindó esas herramientas que hoy son un requisito básico. Estamos en otra época y gracias al trabajo de muchos profesionales en estos diez o quince últimos años que ocuparon puestos estratégicos en empresas y organizaciones, y se encargaron de decir lo que puede hacer un comunicador institucional, poniendo la vara muy alta. Hoy hay puestos gerenciales que son ocupados por egresados de esta Facultad pero no sé si de acá a diez años vamos a tener nuestros egresados en esos puestos si el mercado laboral está pidiendo herramientas que tienen que ver con lo dinámico de la comunicación. Por supuesto que la creatividad es una condición, hay que tenerla porque hay que recrear muchos espacios de comunicación para sorprender a los públicos o para comprender dónde están. Por eso creo que reflexionado en un nuevo plan de estudios, específicamente en el caso de la comunicación institucional, habría que pensar en profesionales que compiten con egresados de otras universidades y que son formados de otra manera, donde el acceso a la tecnología está garantizado. Sin embargo, también es verdad y no hay que perder de vista que nuestra formación ofrece el desarrollo habilidades como la perseverancia, la capacidad de adaptación y de análisis,y eso también se nota y se valora mucho en los espacios de trabajo.”

 

  • Comunicación en organizaciones

Tania Cucui. Es Licenciada en Comunicación Social.  Coordina el Área de Comunicación, educación y cultura en la Cooperativa de Obras y Servicios de Río Ceballos. Es Responsable de Contenidos en la carrera de especialización docente Educación Primaria y TICs del Instituto de Formación Docente del Ministerio de Educación de la Nación. También, se desempeñó como responsable del Programa de Acceso a la Información Pública, Fortalecimiento de Organizaciones Sociales y Presupuesto Participativo en el Municipio de Unquillo.

“Todo plan de estudios expresa una mirada de la realidad, de los procesos sociales y culturales que se inscriben en un marco general de una ley o una regulación, y eso nos exige redefinir qué perfil de profesionales queremos formar desde la universidad pública a la luz de las leyes de educación superior. En su momento cuando se discutió la ley se reflexionaba sobre si la universidad nacional debía formar en función de la demanda del mercado o en función de objetivos políticos para aportar a la construcción del bienestar social. Por ello, creo que la posibilidad de un nuevo plan debería retomar esa discusión, sobre todo si está en la agenda pública el tema de cómo evaluamos la calidad educativa en nuestro país. Por supuesto, esto implica reconocer un escenario de disputa, de construcción de consensos, y de tensiones entre teoría y práctica; segmentación y articulación; condiciones laborales y condiciones estudiantiles, etc. Por otra parte, también me parece fundamental pensar en la organización de la estructura pedagógica y metodológica para abordar los asuntos del campo disciplinar, porque cuando revisamos que sirvió y que no sirvió de la carrera, también estamos mirando una formulación de la estructura pedagógica y no solo el contenido. Creo que en relación a las herramientas que la carrera me brindó cabe destacar que es el resultado de experiencias diversas, recorridos heterogéneos en las búsquedas y el compartir proyectos, eso es lo que termina configurando la inserción laboral. Y mi recorrido comenzó siendo estudiante. Cada vez que uno inicia un recorrido laboral se pone a estudiar de nuevo, es decir, retomar lecturas y muchas veces con otros. En mi formación destaco el capital de conocimiento que tiene que ver con una mirada oblicua, transversal, desacartonada, y desde los márgenes para abordar determinadas problemáticas o asuntos. Diría de la formación recibida, y de los saberes que reconozco muy valiosos, que también tiene que ver con cierta capacidad de hacer preguntas. Eso lo reconozco como un valor, que por supuesto tiene que ver con opciones metodológicas y pedagógicas en el recorrido de la carrera. También, diría que los conocimientos necesarios han sido el resultado de algunas variables conjugadas, no de las materias que me toco cursar. Por supuesto que hay un contenido que tiene que ver con lo curricular que lo agradezco porque implica pensar las dimensiones de la comunicación, la educación, la política, la cultura, lo tecnológico, los lenguajes. Esa sensación de que uno ve un poquito de cada cosa, y de que tiene un sentido la conjugación de dimensiones en la práctica laboral. Pero eso, en mi experiencia, ha sido combinado, por un lado, con la discusión política y la militancia porque yo atravesé las materias desde esa instancia mientras era estudiante, y lo valoro como un aporte sustantivo. Y Por otro, la experiencia territorial, el lugar del hacer colectivo y las experiencias de extensión; eso también estuvo muy cruzado en mi formación. Y por último, la investigación otro elemento fundamental ya que desde los primeros años participe en cátedras como ayudante de alumna, y la posibilidad de pensar el trabajo de cátedra, de lectura compartida sobre algunos temas, etc. te devuelve una lectura muy distinta a la que se logra a través de los apuntes para rendir una materia. Como desafío para un nuevo plan destacaría pensar la multiplicidad de las corrientes teóricas conceptuales y los campos disciplinares que recorremos en la carrera alrededor de ejes y problemáticas de los asuntos sociales que nos atraviesan, para que la formación pueda articularse alrededor de eso. Pensando en que somos profesionales donde cada uno se configura de maneras muy particulares, no pensaría una carrera vinculada a los campos laborales solamente porque hay tantos recorridos como los que uno elija hacer. Y en este sentido, amerita mencionar que desde hace unos años discutíamos una nueva ley de servicios de comunicación audiovisual que emerge de los movimientos sociales, de las experiencias de comunicación territorial. Asuntos como este deben articularse a la luz de áreas de trabajo pensando en una institución de puertas abiertas en dialogo permanente.”

 

  • Comunicación e investigación

Paula Torres. Es Licenciada y Profesora Universitaria en Comunicación Social. Es Becaria Doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Actualmente cursando el Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Nacional de Quilmes. Es miembro del Programa de Investigación “Ideología, Prácticas Sociales y Conflictos” del Centro de Investigaciones y Estudio sobre Cultura y Sociedad.  

“La formación me brindó saberes y conocimientos para el desarrollo laboral y profesional, -aunque no siempre uno va de la mano del otro-, herramientas útiles y específicas para el desempeño en medios pero también para el avance profesional en otros ámbitos, en instituciones por ejemplo. Actualmente transcurro me dedico a la investigación pero no lo disocio de la formación docente porque creo que están muy vinculadas. En relación a los contenidos de la carrera considero que habría que revisar la insuficiencia de materias prácticas o que supongan un contacto temprano y necesario con el campo de la comunicación. Así también analizar lo deficitario en torno a las herramientas tecnológicas para el perfeccionamiento profesional, y la articulación entre espacios curriculares, es decir, la necesaria integración de la comunicación e interacción entre contenidos, saberes y actores. Las distintas orientaciones que plantea hoy nuestro plan de estudios tienden a estandarizar, a homogeneizar y escindir cada rama o ámbito de estudio y eso supone dificultades. Por un lado, el desconocimiento de otros espacios y ámbitos para la inserción laboral. La docencia es uno de ellos, ya que no hay un reconocimiento de la profesión docente durante la licenciatura como espacio laboral y profesional válido para el desempeño del comunicador. Por otra parte, los contenidos se abordan desde una perspectiva tecnicista antes que práctica. Se piensa en una `educación para´ pero no todos los ámbitos profesionales en que puede desempeñarse el comunicador son iguales, no todos responden a la misma lógica. ¿Qué proponemos hacer con esos aprendizajes? me pregunto ¿es sólo formación para el trabajo o existen otros espacios para el desempeño del comunicador? Esto para referirnos, por ejemplo, a la investigación. Allí, la dinámica de trabajo es distinta, la formación se postula como una estrategia permanente, necesaria, que se extiende en el tiempo y no desde una concepción utilitarista. Los aprendizajes no son cajas o chips que se insertan en los estudiantes, se descargan y se dejan. Creo que es fundamental que un nuevo plan reconozca el contexto específico en el que se inserta la universidad y la Facultad de Comunicación en particular. La educación pública argentina sostiene hasta algunos años las bondades de la gratuidad sin reconocer que, por ejemplo en nuestra ciudad, los jóvenes de contextos vulnerables y sociosegregados ni sueñan ni imaginan ni ven como opción en su horizonte de posibilidades formarse en la universidad. Entonces, hay que repensar el perfil del egresado pero también el perfil del estudiante; quiénes llegan a las aulas y quiénes no, y qué mecanismos, acciones y estrategias pueden instaurase si verdaderamente queremos hacer de esta una universidad inclusiva y para todos. Por último, y a la luz de un nuevo plan de estudios, creo que es importante mencionar el riesgo de reducir la comunicación a los medios; como así también la necesidad de incorporar las TICs pensando en el cómo y el para qué, repensar las maneras de enseñar cambiando las perspectivas, posibilitando un proceso educativo dinámico en el que puedan rediseñarse los modos, los interlocutores, los contenidos, la bibliografía, incluso la misma formación de los docentes absolutamente necesaria.”

 

  • Comunicación y educación

Natalia Vaccaro. Es Licenciada y Profesora Universitaria en Comunicación Social.  Actualmente cursa el Doctorado en Semiótica del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba. Se desempeña como docente en el nivel secundario. Participa en grupos de investigación.

“Recalco el rol del movimiento estudiantil ya que, como integrante de este movimiento, hace muchos años tenemos la necesidad de revisar el plan de estudios que se creó en los años noventa, que tiene cierta perspectiva del perfil docente y de la formación académica. Celebro la apuesta política de una discusión institucional e interclaustros. Actualmente doy clases en escuelas rurales y desde mi experiencia y la de muchos compañeros puedo decir que la inserción de los comunicadores sociales en el campo laboral de la provincia de Córdoba es difícil y compleja. En la mayoría de los casos terminamos trabajando de manera precarizada en algún medio de comunicación con contratos de poco tiempo, sin obra social, siendo monotributista, o buscando publicidad, etc. Por supuesto que hay muchos recorridos posibles pero ni bien uno termina la carrera va viendo como acomodarse y en esa instancia muchos deciden ser docentes porque es una manera de resolver las cuestiones materiales con un sueldo estable, obra social y mejores condiciones de trabajo que en otros espacios de trabajo. Esto me llevo a reflexionar que cuando repensemos el plan de estudios tengamos en cuenta la necesidad de formarnos para no ser solamente empleados precarizados y que el recorrido por la Facultad nos de herramientas que nos permitan sostenernos, tener medios propios, sin necesidad de ser empleados porque lo cierto es que el Plan 93 no ofrece las herramientas para poder autogestionarnos. El profesorado es muy reciente y lo cierto es que la mayoría de los colegas que se dedican a la docencia tienen un titulo que no les da muchos puntos, entonces ahí comienza otra disputa ¿Dónde vamos a dar clases? Porque para los que son profesores es mucho más fácil acceder a horas titulares entonces para los que no cuentan con eso las opciones se restringen, generalmente son lugares donde el resto de los docentes no quieren ir a dar clases. Con lo cual nos enfrentamos al desafío de dar clases en contextos que son muy complejos, y que en la trayectoria no adquirimos herramientas para eso, porque lamentablemente la educación no es una cuestión transversal al plan 93, salvo el seminario opcional de Comunicación y educación, no hay materias que disputen la relación entre la comunicación y la educación. Por otro lado, si bien existe la orientación en comunicación en la escuela media, por lo general terminamos dando clases en el ciclo básico en materias que no están netamente vinculadas en los contenidos con la carrera; damos clases de lengua, formación para la vida y el trabajo, ciudadanía. Si bien tenemos formación por el recorrido que hacemos nos cuesta la trasposición didáctica, la bajada de los contenidos al aula, porque no tenemos esas discusiones en la licenciatura. Y si pensamos que los procesos de educación están íntimamente ligados a los procesos de educación, siempre que hagamos comunicación vamos a estar haciendo educación. Por lo tanto es fundamental contar con los elementos para ese desarrollo ya que toda planificación implica desplegar estrategias didácticas y pedagógicas porque la vinculación con el otro la hacemos desde ese lugar. Y esto pensado en las organizaciones, instituciones y en los medios también. En lo que respecta al profesorado, si se pretende que la educación sea transversal tendríamos que repensar si esa instancia de formación debería estar al final de la carrera o si son materias que se van viendo en el mientras tanto.”

 

  • Comunicación en redes sociales y medios masivos

Mariano Cardarelli. Es Licenciado en Comunicación Social. Diplomado en Periodismo Digital por el Colegio Universitario de Periodismo. Es creador y conductor del ciclo Compartir, programa de TV y Web que difunde iniciativas solidarias y destaca el buen uso de las redes sociales. Es periodista de Arriba Córdoba y Telenoche, ambos de Canal 12 de Córdoba. Columnista de tecnología y sociedad. Redactor de elDoce.tv y del portal El Doce y vos.

“El sentido de pertenencia generado por la ex Escuela, hoy Facultad, es un lugar interesante desde el cual encontrarnos. Yo hablo como egresado trabajando en un medio masivo, en uno de los programas televisivos más vistos de Córdoba, y hablo como autogestor de un producto propio, también televisivo. Desde los noventa a esta parte ha habido una revolución tecnológica de acceso y de herramientas de comunicación que han cambiado mucho la forma de comunicar. Creo que la ex Escuela nos ha dejado un bagaje teórico, reflexivo, constructivo y crítico que es un enorme potencial que tenemos a diferencia de egresados y compañeros de otras instituciones. Habiéndome formado y desarrollado en el campo de las nuevas tecnologías de la comunicación y estando en contacto con ese tipo de noticias de la construcción de la realidad tecnológica y social todos los días, me voy a parar desde el lado de que no importa la herramienta sino el contenido. No importa el cómo sino el qué. Esto de fundamentar la palabra y hacer una buena nota más allá de que sea por Facebook, por Twitter, por un ensayo, una maestría, o un proyecto de investigación. Las ventanas teóricas y reflexivas a los procesos de comunicación tienen que seguir siendo claves para marcar nuestro perfil como egresados para uno luego desarrollarse en los otros ámbitos. Paralelamente al comprender, estudiar y abarcar los diferentes fenómenos de la comunicación social considero muy importante no quedar afuera como Facultad, como docentes, como egresados, como comunidad de las concepciones con las cuales hoy se trabaja en empresas, medios, instituciones y organizaciones. A la hora de repensar el plan creo que hay que pararnos en la base de la diferenciación y del plus que tenemos como egresados en torno al bagaje teórico pero también hacer una autocrítica en el contenido, al cómo lo damos y cómo lo recibimos.Me toco egresarme en el 2009, en esa época las redes comenzaron a formar parte del mundo conectado. Por supuesto que todavía en nuestra ciudad hay gente que no tiene internet y hay que ser conscientes de eso, pero también entender que hay herramientas que como egresado las tuvimos que buscar afuera. En aquel momento, y más allá de que había muchas experiencias en otros medios e instituciones del mundo, la Escuela, los profesores y la oferta educativa fue muy incompleta en algunos campos como el periodismo digital o de la rama digital de la información. Y no me refiero solo como herramienta de saber publicar en Facebook sino de entender el proceso, de hacer una teoría que sea profunda, sociológica en torno a las nuevas formas de comunicar; los gifts, las fotos, los lenguajes digitales, los procesos del clic de la web, los nuevos consumos, etc. Sé que hay muchos esfuerzos individuales de algunas cátedras y docentes por incorporar estos contenidos. He sido adscripto en la orientación audiovisual, y lo fui porque note una vocación docente de actualizar y actualizarse de un año a otro. Elegí esa orientación porque siempre me gusto lo audiovisual porque conjuga el valor de la palabra en un mensaje. En su momento ingrese a Canal 12 por una pasantía. Me encantaría mencionar que hay mucha falta de comunicación social entre la Facultad y los medios privados, empresariales, masivos, hegemónicos -como se suele decir-, pero también con  los medios populares, de barrio, de organizaciones. Hay un abismo, una soledad de formación, y de contacto que me gustaría que pudiera fluir un poco más porque como pasante estuve muy solo. Padecí las cuestiones administrativas y eso también dice mucho de cómo nos ven desde afuera. En relación a la formación sobre lo digital creo que hay mucho por hacer desde el punto de vista teórico y práctico. Repasando las preguntas disparadoras que nos dieron creo que algunos desafíos que debemos pensar es en torno a las herramientas multimedia, el periodismo digital, la producción transmedia, porque las orientaciones están divididas pero hoy la comunicación pasa por la conjunción de lo radial, lo gráfico y lo audiovisual. Los consumos, la comunicación en redes sociales también han cambiado. Hay experiencias de comunicar en realidad virtual, de realidad aumentada. Y vuelvo a lo mismo, una buena entrevista se puede hacer con diferentes soportes, lo importante es que como egresados sepamos hacer buenas entrevistas. Aunque hice la orientación en audiovisual tuvimos muy poca formación en edición de programas, sonido, audio y/o una experiencia muy alejada de lo que fue después la realidad. Es fundamental saber que hoy hay herramientas que hacen a saber contar una buena historia y como Facultad tenemos que ser capaces de enseñarlos, apropiarlos en las cátedras. Me pareció un acierto el trayecto de locución porque es una necesidad como egresado y estudiante porque la oferta privada nos llevaba esa ventaja. Hay que dar el debate acerca de si la Facultad va a formar profesionales que encajen en estos modelos que están pidiendo los medios. Creo que falta formación en cómo se genera un proyecto audiovisual, radiofónico o de medios; como autogestionarse. Considero que más allá de si cambia el nombre del plan, de la materia o si cambian algunos contenidos, los profesores son los mismos con lo cual también tiene que haber una autocrítica de los docentes hacia adentro y hacia afuera; y lo digo con total humildad y admiración a los docentes que he hemos tenido. Hay un desafío enorme ahí. No cambiar docentes sino cambiar el modo de los docentes escuchando a los egresados.”

 

Preguntas

¿Cuántos años debería durar la carrera? ¿Cómo pensarían herramientas reales de conexión teórico práctico?¿Qué otros aspectos señalarían para revisar?

María Sol Rodríguez Maiztegui: “Respecto de la duración de la carrera creo que eso saldrá como resultado de la discusión analizando todas las variables, lo que sí creo es que hay que repensar la instancia de trabajo final o de tesis. A mí me paso que termine de cursar en tiempo y forma pero me demore dos años en terminar la tesis. Empecé a trabajar y la tesis se fue dilatando porque uno se va alejando de la realidad institucional, prioriza lo laboral. También es una realidad que es difícil conseguir tutor o los tutores están desbordados y te firman el trabajo pero no pueden acompañarte, y creo que eso hace muy lento el proceso de inserción laboral.”

Tania Cucui: “Con respecto a la cantidad de años no pensaría en achicar el recorrido porque el desafío es como se hace en cinco años para desplegar todo lo que se abre. Sobre la articulación teórico práctico a mí me parece fundamental pensar la posibilidad de una estructura que no sea por materias necesariamente sino más bien por áreas de trabajo. Si uno imagina equipos y áreas de trabajo interdiciplinarias para pensar nudos problemáticos donde entra lo conceptual y el ejercicio práctico, se pueden dar otras dinámicas donde no se dispute si tenemos que tener más materias practicas o teóricas sino más bien pensar en otros modos de articular los saberes y de encauzar la heterogeneidad de saberes de los estudiantes. Como así también tener en cuenta que hoy tenemos una oferta de posgrado muy interesante, y que la articulación con so también resulta fundamental, porque muchos de los saberes específicos que tal vez busquemos tengan respuesta en esa continuidad del posgrado. Como así también la posibilidad de hacer materias y trabajar con otras carreras. Creo que se pueden pensar otro tipo de estructuras.”

Natalia Vaccaro: “Hay una instancia previa de discusión que tiene que ver con quienes ingresan a estudiar comunicación; qué tipo de comunicación y para el para qué. Creo que tiene que ver con las preguntas porque en función del perfil que definamos y la posición política teórica que asumamos para construir el plan de estudios, de allí se verá con quienes se podrá articular, con quienes hacemos esa práctica, que sujetos y actores elegimos para darnos los procesos de enseñanza aprendizaje. El largo de la carrera será lo que tenga que ser como resultado de las discusiones que demos”.