Consigna 1: Las marcas indelebles

La importancia de indagar por las marcas indelebles institucionales

La construcción de toda identidad colectiva supone un entrecruzamiento de discursos, hitos diferenciados y corrientes hegemónicas, residuales y emergentes en el análisis de la historia y el diseño de futuros posibles.   Sin embargo, en toda narración identitaria, personal o institucional, se imponen siempre algunas marcas (de hechos, horizontes compartidos, ilusiones y pendientes, fracasos, debates significativos y logros) que por reiteradas y excluyentes se transforman en marcas indelebles de la identidad.  Ante cualquier situación de cambio, estas marcas deben considerarse prioritarias y se recomienda el reaseguro de estos valores al diseñar cualquier propuesta nueva.

Resultados de las comisiones de trabajo

Las marcas positivas Las percepciones negativas
Creatividad para intervenir e improvisarCuriosidad.  Intereses de la cultura.

Flexibilidad intelectual.  

“Se zafa” en algunas oportunidades
Pensamiento crítico que se adquiere por la formación teórica de la carrera. Formación humanista.Lo técnico es una falencia, pero a pesar de ello hay cierto ingenio aplicado.

Plasticidad para generar / adaptarse a diversos contextos laborales.

Adaptabilidad en las prácticas laborales.   

Bagaje cultural.   

Énfasis en el conocimiento teórico, poca tecnología. Si bien el conocimiento técnico se puede adquirir, se nota en demasía esa faltante.Adaptabilidad en la prácticas laborales.   
Formación más amplia, no solo periodismo.Características de una educación integral: saberes especializados y saberes teóricos.  

Manejo de mútilples lenguajes.

Formados teóricamente: diversidad de capacidad y contenidos para trabajar colectivamente.

Lugar de cruce de disciplinas y habilidades.

Tensión entre el comunicador y el periodista. Vaivén de saber mucho y no saber nada. Entre el saber especializado y el saber general.

Formación específica inacabada.

Las herramientas técnicas disponibles son escasas, viejas y muy básicas.

Claridad para analizar e intervenir en la realidad y consciencia en esa intervención. Gran parte militantes con compromiso social.Mirada política de la realidad.  

Debate político continuo.   

Compromiso y posibilidad de vincularse con diversos actores sociales.  Compromiso con lo público.

Indeterminación: no hay algo que nos defina.  Falta profundización entre la formación y la práctica profesional, que tienen diferentes lógicas de interpretación.  
Actitud crítica.Crítica.  

Perspectiva crítica.

Espíritu crítico.   

Sensibilidad en lo social como ADN del graduado.

Sensibilidad social.

ADN interno:  actitud crìtica y compromiso social.

Fuerte compromiso social.   

Falta profundizar la crítica, en cuanto a contextos concretos.  Perspectivas más comunitaria y social. Necesidad de profundizar en teoría práctica para respaldar la sensibilidad.  
Intérpretes y productores de los lenguajes y empatías sociales. Formación profesionalista La masividad dificulta ciertos accesos tecnológicos además de la falta de inversión.Escasa formación técnica.

Apuntes de la bitácora

No va al grano: uno no sabe porque estamos viendo lo que estamos viendo, pero que tiene un objetivo que quizás no se puede visualizar enseguida. El carácter flexible de nuestro campo disciplinario (no rígido) que impacta también en la inserción laboral.    (Relatoría grupo Fundamentos)

No se incorpora en el plan de estudios el recorrido militante en organizaciones o en medios comunitarios y alternativos.  Hay una cantidad de saberes que tenemos y no influyen el plan. (Conversaciones con estudiantes)

Disposición critica con respecto a lo social. Preocupación, Responsabilidad y actitud crítica.  Pero eso, ¿cómo se ejerce? No aparece con claridad todo esto en el ejercicio concreto   (Comentario de un docente del área contextuales)

Conclusiones

La simple mirada cuantitativa señala una mayor proporción de aspectos positivos  y reiteración de definiciones en distintos puntos. De esta simple primera mirada se infiere una carga afectiva de mayor adhesión que rechazo a la identidad institucional.  Si, además, se tiene en cuenta que los aspectos “negativos” se plantean vinculados a la infraestructura (herramientas para hacer prácticas), a la falta de profundidad de un aspecto positivo (profundizar la mirada crítica, por ejemplo) y el mal menor de un aspecto que también se piensa en positivo (la adaptabilidad laboral, que tiene “muchos aspectos positivos y un aspecto negativo que hay que trabajar”).

Pensamiento crítico, compromiso de los egresados con el contexto histórico, mirada sensible frente a las problemáticas sociales y la comunidad inmediata, saberes generalistas y abarcadores, reflexión teórica…  el eje que, a partir distintos emergentes y de distintos modos, se impone.   Asimismo, como se verá en otras consignas del instrumento, estos conceptos reaparecen en la comparación o en las instancias de revisión histórica y prospectiva.   

Se recomienda hacer pie en los nuevos espacios curriculares que valoricen y rescaten esta marca identitaria, como modo de generar un mínimo común denominador, un punto de partida incuestionable que permita circunscribir el debate y no invertir energía en redescubrir o rescatar los acuerdos básicos.   De este modo, habrá un “primer núcleo” del plan que debiera ser consensuado en torno a estos valores.